Estados Unidos e Irán anunciaron, este domingo, la firma de un acuerdo de paz para poner fin a la guerra iniciada el pasado febrero y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz tras más de 100 días de un conflicto que ha generado graves perturbaciones en el mercado global del petróleo.
“Tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que se ha alcanzado el acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán”. Con esas palabras, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció este domingo el fin de la guerra entre Washington y Teherán. Ambas partes declararon la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.
El pacto, que el presidente estadounidense, Donald Trump, había presionado para que se anunciara este domingo, día de su 80 cumpleaños, llega tras varias semanas de intercambios de borradores y declaraciones contradictorias entre ambas partes.
El acuerdo busca poner fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, cuando una ofensiva de Estados Unidos e Israel resultó en la muerte del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989.
Irán, que nombró como sucesor a su hijo, Mojtaba Jameneí, respondió con ataques contra Israel y países de la región que albergan bases estadounidenses, además de cerrar el paso por el estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del crudo mundial.
Trump, que había prometido que la guerra terminaría en cinco semanas y que derivaría en un cambio de régimen en Irán, se vio forzado a negociar con Teherán una salida al conflicto, acuciado por una escalada del precio de la gasolina a las puertas de las elecciones de medio mandato de noviembre en Estados Unidos.
