En lo que fue calificada como la mayor operación contra el narcotráfico en la historia del país, las autoridades chilenas desarticularon este lunes una red criminal transnacional, interceptando más de 100 toneladas de clorhidrato de cocaína y ketamina. El cargamento ilícito se encontraba oculto mediante un sofisticado método de impregnación química en 1.080 toneladas de madera procedente de Bolivia.
El megaoperativo se desplegó de forma simultánea en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio, los principales nodos de exportación del Pacífico chileno. En total, se intervinieron 45 contenedores cargados con madera aserrada y material tipo decking.
Tras los análisis, se determinó que las sustancias ilícitas representaban entre un 10% y un 20% de la composición estructural de los bloques de madera.
Sofisticación química y trabajo de inteligencia
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, enfatizó la extrema complejidad del método de ocultamiento. Los criminales lograron incorporar en la estructura misma de la madera una mezcla de cocaína base, clorhidrato de cocaína, ketamina y diversos agentes adulterantes (como cafeína, ecgonina metil éster y fenacetina), volviéndola completamente invisible a simple vista.
“Esto es 100% trabajo de inteligencia y trabajo investigativo. Ningún hallazgo fue al azar”, declaró el fiscal Carrera.
La detección del cargamento requirió el uso de tecnología especializada de escáner y el apoyo de binomios caninos, mientras que la verificación técnica definitiva quedó a cargo del Instituto de Salud Pública (ISP). Según las investigaciones, las organizaciones criminales utilizaban a Chile como plataforma de exportación bajo la fachada de un comercio forestal legal, teniendo como destino final al menos quince países repartidos entre Europa, Norteamérica y Oceanía.
Este histórico decomiso es el resultado de la estrategia Foco Portuario, un plan implementado por la Fiscalía en 2024 para blindar las terminales marítimas frente al avance del crimen organizado transnacional.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, destacó el éxito del esfuerzo coordinado entre la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, la policía marítima y la Dirección Nacional de Aduanas. Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, calificó el procedimiento como un hito institucional, aunque lanzó una advertencia sobre la evolución de estas bandas: el crimen organizado “no respeta fronteras, es más ágil y está mejor financiado”.
El caso ya cuenta con ramificaciones internacionales. Gracias a los acuerdos de cooperación judicial vigentes, Chile compartió los antecedentes de la investigación con la Fiscalía de Bolivia, lo que permitió que las autoridades del país vecino ejecutaran de inmediato múltiples detenciones en su territorio.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
