En medio de la mayor ola de protestas contra el régimen de los ayatolás, fuentes internas en Irán aseguraron que la cifra de fallecidos por la represión podría superar las 12.000 personas y, en el escenario más extremo, acercarse a las 20.000.
Estos números multiplican ampliamente los balances difundidos hasta ahora y, si se confirman, convertirían a la actual crisis en el episodio de violencia política más mortífero desde la instauración de la República Islámica.
La cadena estadounidense CBS informó que logró verificar imágenes de cientos de cuerpos apilados en morgues de Teherán, mientras médicos y activistas advierten que el número real de víctimas podría ser aún mayor.
La información fue recabada este martes a través de llamadas telefónicas desde el interior del país y confirmada por dos fuentes independientes citadas por CBS News. Una de ellas, con contacto directo con personal sanitario y activistas, señaló que el cálculo de 12.000 muertos “es el más conservador” y denunció que hospitales privados en Teherán habrían sido amenazados por fuerzas de seguridad para entregar datos sobre los heridos.
La verificación independiente de la magnitud de la represión se ve obstaculizada por el casi total apagón de Internet y telefonía impuesto por el régimen durante cinco días consecutivos. En ese contexto de aislamiento y endurecimiento de la represión, la información que logra salir del país depende de videos y testimonios enviados de forma clandestina a activistas en el exterior.
Entre el material verificado por CBS News figura un video que muestra al menos 400 cuerpos apilados en una morgue de un suburbio de Teherán, con evidentes heridas de bala y perdigones, mientras decenas de familiares intentan identificar a sus seres queridos.
El canal opositor Iran International también reportó este martes una estimación de 12.000 muertos.
“Al menos 12.000 personas murieron en la mayor masacre de la historia contemporánea de Irán, perpetrada principalmente durante dos noches consecutivas, el 8 y el 9 de enero, según concluyó el consejo editorial de Iran International, tras un análisis de diversas fuentes y datos médicos”, señala el canal.
Esta evaluación, según grega, se basa en un análisis exhaustivo de la información procedente de una fuente cercana al Consejo Supremo de Seguridad Nacional; dos fuentes de la oficina presidencial; testimonios de varias fuentes dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Mashhad, Kermanshah e Isfahan; declaraciones de testigos presenciales y familiares de las víctimas; informes de campo; datos de centros médicos; e información proporcionada por médicos y enfermeras en varias ciudades
A su vez, otras fuentes en Washington citadas por CBS News, con acceso a informantes dentro de Irán, situaron el posible balance entre 10.000 y 12.000 víctimas.
En contraste, la BBC y la agencia Reuters mencionaron cifras preliminares de hasta 2.000 fallecidos, atribuidas a fuentes del propio régimen iraní, aunque advirtieron que el número real podría ser considerablemente mayor debido a la falta de transparencia y registros oficiales.
La represión se produce en el marco de una ola de protestas que estalló a fines de diciembre por el aumento del costo de vida y el deterioro de la situación económica bajo las sanciones internacionales.
Las manifestaciones, que comenzaron con comerciantes y trabajadores, se extendieron rápidamente a todas las provincias del país y derivaron en consignas que exigen el fin del sistema teocrático instaurado en 1979.
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