La Selección boliviana llegaría con nueve jugadores en capilla para el encuentro del próximo 26 de marzo frente al seleccionado de Surinam y con el riesgo de que en ese juego vean una segunda amonestación que los inhabilitaría para el eventual juego del 31 de ese mes frente a Irak, donde Bolivia se jugará una plaza para la cita mundialista.
El Reglamento de la Fase Preliminar de la Copa Mundial 2026, de la que forma parte la repesca que jugará la Verde, tiene un capítulo especial referido a los procedimientos disciplinarios de la competición.
En el artículo 9 de ese reglamento se establecen las sanciones por tarjetas amarillas y rojas. El apartado señala textualmente lo siguiente: “Las tarjetas amarillas y las suspensiones pendientes como resultado de amonestaciones en diferentes partidos de la fase preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no se trasladarán a la fase final de la competición. Las suspensiones pendientes impuestas como resultado de una tarjeta roja directa o por doble amonestación en la fase preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se trasladarán a la fase final de la competición”, subraya la normativa.
En otras palabras, el juego de Bolivia con Surinam forma aún parte de la competencia preliminar que organiza la FIFA; es decir, las amarillas que acumularon los jugadores de la Verde en los encuentros de la clasificatoria de la Conmebol se encuentran vigentes. En ninguna parte del Reglamento se menciona que las amarillas se borran para el repechaje de marzo.
