Millones de personas en México, Estados Unidos y Canadá se sumergieron este lunes en la sombra de la Luna para presenciar un eclipse solar total que se pudo apreciar especialmente en el norte de México, el país idóneo para observar el fenómeno astronómico que se produce cuando el satélite natural oculta al Sol visto desde la Tierra y que habrá que esperar para contemplar nuevamente, el año que viene, aunque será parcialmente.
El fenómeno astronómico oscureció completamente el norte de México, de Sinaloa a Coahuila, y generó expectativas y emoción entre el numeroso público.
En la Ciudad Universitaria de la capital mexicana, más de 7.000 personas se congregaron para testificar un eclipse que México no había experimentado de manera tan nítida desde hace más de tres décadas.
Fue un evento masivo en el que los ciudadanos disfrutaron del eclipse entre alimentos, bebidas y con la compañía de amigos y familiares. Testimonios como el de Laura García, una ciudadana que comparaba la experiencia de hoy con el eclipse de 1991, dan cuenta de la nostalgia y el asombro de los espectadores.
Incluso, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, acudió a observar el evento en Mazatlán, donde comentó que es “un fenómeno astronómico único” que se apreciará en esta urbe “como en ninguna otra parte en el mundo. Es el centro, el punto más importante para observar este fenómeno”, señaló con entusiasmo.
