El plan de ajuste fiscal puesto en marcha por el Gobierno argentino ha desatado un creciente conflicto con los gobernadores provinciales, a quienes el presidente, Javier Milei, acusa de bloquear sus ambiciosas reformas económicas, mientras su Administración profundiza el recorte de giros de fondos a los distritos del país.
El enfrentamiento va en aumento: de los cruces verbales, pasó a la Justicia -varios gobernadores han acudido a tribunales federales y la Corte Suprema- y ahora varias provincias petroleras amenazan con cortar el suministro de hidrocarburos el miércoles próximo si el Estado nacional no les transfiere los fondos que reclaman.
De las 23 provincias argentinas, más la ciudad autónoma de Buenos Aires, ninguna está gobernada por La Libertad Avanza, la formación de ultraderecha que lidera Milei, quien asumió la Presidencia el pasado 10 de diciembre.
