Tan solo nueve meses después de recibir el permiso de las autoridades estadounidenses, el multimillonario Elon Musk anunció este martes que su empresa ha conseguido implantar un chip en el cerebro de un humano. Pero ¿hasta qué punto es un avance tecnológico? y, lo más importante, ¿qué supone?
La compañía Neuralink, propiedad del multimillonario Elon Musk, ya implantó el primer chip cerebral en un humano, según aseguró el empresario en su cuenta de la red social X.
“El primer ser humano recibió un implante de Neuralink ayer y se está recuperando bien”, escribió Musk, “los resultados iniciales muestran una prometedora detección de picos neuronales”.
La noticia del primer implante de Neuralink en humanos se da nueve meses después de que la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés) diera su aprobación para que la empresa comenzara a hacer estudios en humanos.
¿Para qué?
La función del implante será la de “leer” la actividad cerebral para poder transmitir órdenes que ayuden a restaurar algunas funciones cerebrales gravemente dañadas tras un infarto o una esclerosis lateral amiotrófica, que derivan en graves daños en la capacidad comunicativa.
“En realidad, lo que ha implantado no es un chip exactamente, sino un array de electrodos, comunicados a un sistema inalámbrico, que son capaces de emitir las señales de las neuronas que están registrando”, apunta en declaraciones a EFE el vicepresidente del Consejo Europeo del Cerebro y director del Centro Internacional de Neurociencias Cajal (CNIC-CSIC), Juan Lerma.
