Javier Milei se convertirá este domingo en el octavo presidente ungido por el voto popular desde la recuperación de la democracia argentina (1983), de la que se cumplen 40 años. Asumirá con pronunciadas minorías parlamentarias, la amenaza de sectores sociales ligados al gobierno saliente y con el desafío de enfrentar un escenario económico que, según él mismo describió, será de “estanflación” para los primeros meses de su gobierno.
Con 53 años, el líder libertario llega a la primera magistratura luego de una meteórica carrera política que se inició hace solo dos años, cuando fue electo diputado nacional por la fuerza que creó: La Libertad Avanza (LLA).
Milei resultó el candidato más votado en las primarias de agosto con el 29,86% de los votos; luego en las elecciones de octubre quedó segundo con casi el 30% y en la segunda vuelta de noviembre se impuso con el 55% de los sufragios, 11 puntos arriba del oficialista Sergio Massa, ministro de Economía del gobierno kirchnerista de Alberto Fernández.
CONTRA LA “CASTA”
Con un discurso centrado en el combate a la “casta”, de recorte fiscal y reforma del Estado simbolizado en la figura de la “motosierra” con la que hizo campaña electoral, Milei asumirá ante un congreso en el que deberá buscar construir mayorías que le permitan aprobar un paquete de leyes que considera fundamentales para su gestión, y para lo que llamará a sesiones extraordinarias durante el verano.
El economista y político, calificado como de “extrema derecha”, “derecha libertaria” o “populista de derecha”, llega al poder en un momento de profunda crisis económica y social. Argentina enfrenta una inflación galopante, una alta deuda externa y una creciente inseguridad. Para hacerles frente, prometió implementar un plan de austeridad y privatizaciones para reactivar la economía y reducir el gasto público. “Vamos a cambiar la historia de Argentina. Vamos a construir un país libre, próspero y soberano”, dijo en diferentes actos públicos.
Milei, además, se define a sí mismo como un “anarcocapitalista”, “liberal-libertario” y “minimalista en la vida real”. Todos estos términos lo ubican como un personaje polémico y disruptivo en la política, reafirmándolas con propuestas revolucionarias en materia económica con las que promete transformar a Argentina.
EL BCRA Y LAS MONEDAS
Durante su campaña electoral, hizo varias promesas que vinculan a su gobierno con Bitcoin, siendo la principal de ellas la de eliminar el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Milei considera que el BCRA es un ente corrupto e ineficiente que ha contribuido a la inflación y a la inestabilidad económica del país y por lo tanto debe desaparecer como parte de su plan de reforma monetaria.
Adicionalmente, planifica la instauración de un régimen de libre competencia de monedas (popularmente denominado “dolarización”). Bajo este esquema, no solo se centra en el dólar, sino también en las monedas digitales, como el bitcoin.
