La caliente campaña para las elecciones presidenciales de Argentina, que se celebran el 22 de octubre, ingresó este domingo en su última semana, con los tres principales candidatos a la caza de votos de un electorado donde prima la división y un creciente temor por el rumbo que tomará la ya maltrecha economía argentina.
Solo restan siete días para unos comicios a los que 35,8 millones de argentinos están convocados a participar para elegir presidente y vicepresidente que regirán los destinos del país desde el 10 de diciembre y por un mandato de cuatro años, además de renovar parcialmente la composición del Congreso y elegir parlamentarios del Mercosur.
La elección, que se celebra en coincidencia con los 40 años del retorno de Argentina a la democracia, viene precedida por unos comicios primarios desarrollados en agosto cuyo resultado evidenció un electorado partido en tres tercios y sorprendió al posicionar al economista libertario Javier Milei como el candidato más votado en esa instancia.
