El papa Francisco expresó su “consternación y vergüenza” por los casos de pederastia cometidos en Bolivia por sacerdotes de la Iglesia católica. Admitió “negligencia de quienes tendrían que haber vigilado” a los menores de edad y manifestó su predisposición para evitar nuevos crímenes.
Lo hizo en una carta de respuesta al presidente Luis Arce, divulgada anoche por la ministra de la Presidencia, María Nela Prada. En ella, el Pontífice califica de “deplorables” los abusos sexuales a menores de edad por parte de sacerdotes “traicionando su misión de padres, pastores y educadores”.
Los casos de pederastia en Bolivia se revelaron cuando a fines de abril, el diario español El País hizo público el diario del extinto jesuita Alfonso “Pica” Pedrajas, donde confiesa haber abusado sexualmente de al menos 85 menores y adolescentes, la mayoría en el Colegio Juan XXIII de Cochabamba. A partir de ello, otros jesuitas y sacerdotes de otras órdenes fueron denunciados.
En su carta, Francisco toma las palabras de Arce y coincide en que los sacerdotes “cometieron delitos que dañan de por vida a niños y niñas” y que también dañan a la Iglesia, por lo que “le manifiesto mi dolor y mis sentimientos de vergüenza y consternación”.
“Pensando en las acciones nefastas de esos sacerdotes y también en la negligencia de quienes tendrían que haber vigilado, me siento conmovido e impresionado porque los ministros de la Iglesia deben ser custodios y garantes del bien y del futuro de las jóvenes generaciones y destacarse por propagar las actitudes y sentimientos que han caracterizado la presencia de Jesús”, agrega el argentino Jorge Bergoglio.
Finalmente, el Papa asegura que “esta problemática sigue siendo uno de los desafíos más grandes para la Iglesia de nuestro tiempo”, por lo que manifiesta su “firme deseo de responder con la promesa de la total disponibilidad de la Iglesia para trabajar junto con el gobierno de su país”.
