El papa Francisco retomó este sábado su agenda de trabajo, que incluye varias audiencias privadas, después de tomarse un día de descanso porque tenía fiebre, anunció el Vaticano.
Su próxima aparición pública es la misa del domingo en la basílica de San Pedro para celebrar Pentecostés, seguida de la tradicional oración del Regina Coeli. El lunes, tiene previsto reunirse con el presidente italiano Sergio Mattarella.
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, aseguró que el papa estaba “cansado” debido a su apretada agenda.
Francisco, líder de los 1.300 millones de católicos del mundo desde 2013, ha sufrido crecientes problemas de salud en el último año, desde dolores persistentes en la rodilla derecha hasta su reciente hospitalización por bronquitis.
