La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que las herramientas de la inteligencia artificial pueden ser entrenadas con datos falsos y ser utilizadas indebidamente para “generar y difundir desinformación muy convincente” en forma de texto, vídeo y audio.
Con esa advertencia la organización pidió ayer martes “cautela” en el uso de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario y reclamó una mayor supervisión de los gobiernos en relación a este tipo de tecnologías.
En un comunicado, la organización se refirió en particular a las herramientas de modelos lingüísticos, como ChatGPT, cuya popularidad se ha disparado en los últimos meses y que son capaces de imitar los procesos de comunicación humana.
“Es imperativo que se examinen cuidadosamente los riesgos que tiene el uso de estas herramientas como método de apoyo para la toma de decisiones médicas”, insistió la OMS, que no obstante se mostró “entusiasmada” con los avances tecnológicos en este ámbito.
Supervisión
La OMS avisó de que una utilización “precipitada” de este tipo de tecnologías podría llevar a los profesionales sanitarios a cometer errores, causar daños a los pacientes y erosionar la confianza general en la inteligencia artificial.
