Un subteniente y dos sargentos de la Policía fueron enviados con detención preventiva a la cárcel de Tupiza, sindicados como presuntos autores de los disparos que acabaron con la vida de Simón Quispe Bolívar, de 44 años, durante una persecución policial registrada en la ruta Tupiza-Cotagaita.
El juez que atendió el caso determinó la detención preventiva de los tres efectivos por cinco meses al considerar que existen elementos que hacen presumir, con probabilidad, su participación en los disparos efectuados contra el vehículo con placa de control 2245-AHF.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, el conductor del motorizado presuntamente desobedeció la señal de alto de los efectivos policiales y emprendió fuga con dirección a Cotagaita. La persecución concluyó en inmediaciones de Cotagaitilla, donde el vehículo fue finalmente inmovilizado.
Al interior del motorizado, los efectivos encontraron a Simón Quispe, quien ya no presentaba signos vitales. El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, informó que durante la persecución se habrían efectuado varios disparos contra el vehículo. Según la declaración proporcionada por el conductor, los policías habrían realizado entre cinco y seis disparos.
“Lo llamativo de este hecho, al momento de suscitarse esa persecución policial se habrían efectuado una serie de disparos contra este vehículo por parte de efectivos policiales. De acuerdo a la versión recibida del conductor, serían entre cinco a seis disparos que se habrían realizado por parte de los efectivos policiales”, sostuvo Aparicio en conferencia de prensa.
El fiscal identificó a los investigados como el subteniente Luis Burgoa Snady, comandante provincial de Tupiza, y los sargentos Sandro Valencia Espinoza y Ariel Lampa Flores, ambos efectivos de la unidad Delta.
