El anuncio del presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, de autorizar la tenencia y porte de armas de uso civil para defensa personal bajo estrictos requisitos, entre otras medidas para combatir la inseguridad, desató la polémica en Ecuador, donde se suman las voces a favor y en contra de la disposición.
El anuncio se realizó en momentos en que se incrementaron los hechos violentos en el país, que incluyen asesinatos, sicariatos, el abandono de una cabeza humana en un parque y numerosos robos, incluyendo un asalto a una entidad bancaria en un concurrido centro comercial a plena luz del día en la ciudad costera de Guayaquil.
En esa misma ciudad, delincuentes secuestraron esta misma semana a un sujeto y horas después lo dejaron con un artefacto explosivo adherido a su cuerpo.
Al personal antibombas le tomó más de tres horas desactivar el artefacto que estaba pegado con cinta de embalaje al pecho del ciudadano, así como a su pierna izquierda, una escena nunca antes vista en Ecuador.
El decreto suscrito para la tenencia y porte de armas especifica entre los requisitos el haber cumplido al menos 25 años de edad, tener un certificado de la prueba psicológica y otro de haber superado el examen toxicológico, que determine que la persona no ingiere sustancias sujetas a fiscalización o no es alcohólica, ambos emitidos por Ministerio de Salud Pública.
