La primera moción de censura presentada contra el Gobierno francés, apoyada por varios partidos, no tuvo el respaldo suficiente en la votación de este lunes, aunque se quedó a solo nueve votos de lograrlo.
La moción, defendida por el centrista Charles de Courson, obtuvo 278 votos de los 287 que necesitaba para hacer caer el Ejecutivo de Élisabeth Borne y la reforma de las pensiones impulsada por el presidente, Emmanuel Macron.
Se trata de la decimoquinta moción de censura contra el actual Ejecutivo francés, nombrado hace menos de un año en una Asamblea Nacional en la que no tiene mayoría absoluta, y la que más respaldo recibió.
A ellos se sumaron ahora los centristas independientes, algunos regionalistas y, sobre todo, dos decenas de diputados de la derecha tradicional, que rompieron la consigna de su dirección.
