Unos 2.000 fieles católicos se congregaron el sábado en Luján, Argentina, para celebrar los 10 años de papado de Francisco, convocados por un cura ‘villero’ que sensibiliza sobre el flagelo de la droga en los barrios más pobres.
Bajo el lema “Ni un pibe, ni una piba menos por la droga” y con un llamado de unidad a los argentinos, el cura José Di Paola, conocido como el Padre Pepe, celebró una concurrida misa frente a la célebre Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina, a 70 km de Buenos Aires.
El Padre Pepe integra el movimiento de curas ‘villeros’, llamado así por su trabajo centrado en las villas miserias (favelas) que tuvo fuerte respaldo de Jorge Bergoglio cuando era arzobispo de Buenos Aires, antes de ser elegido papa el 13 de marzo de 2013.
