Las manifestaciones contra la presidenta Dina Boluarte y por nuevas elecciones persistieron ayer, domingo, en Perú en la víspera de masivas protestas convocadas en Lima para hoy.
Manifestantes de diferentes regiones tienen previsto llegar a la capital con el objetivo de dar más peso a sus protestas contra Boluarte que llevan más de un mes y han dejado 42 muertos.
“Mañana (por este lunes) y el 17 va a ser más fuerte. Las regiones ya están llegando Lima. Pedimos que Dina Boluarte renuncie a la presidencia y que cierren de una vez el Congreso no queremos más muertos”, dijo a la AFP Jasmín Reinoso, enfermera de 25 años de Ayacucho, en Lima desde hace dos meses.
Al menos 3.000 pobladores de la ciudad de Andahuaylas se alistaban la tarde de ayer para viajar en vehículos y camiones a la capital peruana, informó la radio RPP. Ello ocurre en medio de la ampliación del estado de emergencia por 30 días en Lima, Cusco, Callao y Puno para frenar las protestas, autorizando a los militares a intervenir junto a la Policía para resguardar el orden.
El gobierno de Boluarte también extendió el toque de queda en Puno, epicentro de las protestas. La medida regirá por los próximos diez días. “Esperamos que esta situación (protestas) cambie radicalmente y se establezca la vía del diálogo”, dijo el jefe de gabinete Alberto Otárola al canal de televisión Latina.
“Hay un grupo pequeño organizado con financiamiento del narcotráfico y minería ilegal que quiere tomar el poder a la fuerza”, denunció.
Otárola reiteró que Boluarte no renunciará: “No va a renunciar por dos razones. Por un sentido de responsabilidad histórica y porque la renuncia de la señora Dina Boluarte sería abrirle las puertas a la anarquía. Sería una irresponsabilidad de la señora Boluarte irse en circunstancias en que el país está atravesando por estos problemas”.
