¿Conseguirá el dirigente israelí Benjamin Netanyahu controlar a sus aliados de extrema derecha? Esta cuestión planea en Israel y Cisjordania ocupada, donde se teme una escalada militar tras la peor ola de violencia registrada en este territorio palestino desde la Segunda Intifada.
Tras su victoria en las elecciones legislativas del 1 de noviembre, y luego de semanas de negociaciones con sus aliados de los partidos ultraortodoxos y de extrema derecha, Netanyahu anunció el miércoles al presidente Isaac Herzog haber logrado formar un gobierno, el más a la derecha en la historia del país.
En esta coalición, los pesos pesados ultraderechistas Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir estarán a cargo, respectivamente, de las colonias en Cisjordania y la Seguridad Nacional. Una serie de ataques ha causado ya más de una veintena de muertos en Israel. Y las incursiones israelíes y los enfrentamientos han dejado más de 150 fallecidos en Cisjordania, en los sucesos más letales desde el final de la Segunda Intifada (2000-2005), levantamiento palestino contra la ocupación israelí, según datos de la ONU.
