Luiz Inácio Lula da Silva anunció ayer, jueves, nuevos integrantes de su futuro gabinete y afirmó que cuando asuma la presidencia, el primero de enero, recibirá un Brasil en “situación de penuria” tras cuatro años bajo el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro.
“Recibimos este gobierno en una situación de penuria, en que las cosas más simples no se hicieron, de manera irresponsable, porque el presidente prefería contar mentiras que gobernar este país”, dijo el presidente electo, de 77 años.
Al presentar las conclusiones del equipo de transición, su vicepresidente Geraldo Alckmin detalló un “enorme retroceso” en educación, con una disminución del aprendizaje y aumento de la evasión escolar, pero también en salud con caída en la vacunación y el alto índice de fallecimientos por covid-19, que mató a más de 650.000 brasileros.
