Cada vez más debilitado políticamente, el primer ministro Boris Johnson defendió el miércoles sus medidas anticovid, tras ver amenazado su liderazgo por la rebelión de más de un cuarto de su bancada conservadora y antes de un posible revés electoral fatal.
En una votación el martes por la noche, 99 de los 361 diputados del Partido Conservador se opusieron a la aplicación de pasaportes sanitarios para entrar en eventos multitudinarios como estadios de fútbol o clubes nocturnos.
Esta medida gubernamental, y otras destinadas a frenar el rápido avance del ómicron, fue aprobada gracias al apoyo de la oposición laborista, que defendió el "interés nacional".
Pero fue la mayor rebelión que sufre Johnson desde su llegada al poder en 2019 y un duro revés a su legitimidad.
"Respeto y comprendo las legítimas preocupaciones de mis colegas sobre las restricciones a su libertad", aseguró el primer ministro el miércoles en la sesión semanal de preguntas en Parlamento. "Pero creo que el enfoque que estamos adoptando es equilibrado, proporcionado y correcto", defendió.
"Sus diputados se equivocan al votar contra medidas básicas de salud pública, pero no se equivocan al desconfiar de él", lanzó el jefe de la oposición, el laborista Keir Starmer, considerando que Johnson está "demasiado débil para liderar".
- "Gobernar es difícil" -
En opinión del conservador Mark Harper, la inesperada magnitud del revés -se preveían unos 60 votos en contra- "fue un mensaje muy claro de que los compañeros (de partido) no están contentos con la forma en que el gobierno está operando".
Y de continuar así, Johnson podría seguir los pasos de su predecesora, Theresa May, víctima de una creciente rebelión en 2019 por su acuerdo de Brexit que acabó desembocando en una moción de censura interna y su dimisión.
"El partido conservador siempre ha sido muy implacable a la hora de echar a los líderes que no funcionan", recordaba a la AFP el analista político Robin Pettitt.
El ministro de Transportes, Grant Shapps, intentó quitarle hierro: "En el parlamento ocurren todo tipo de cosas". "Gobernar es difícil, especialmente con algo como el coronavirus (...) este gobierno ha hecho algunas cosas en las que no hemos acertado y otras en las que hemos acertado de lleno como el programa de vacunación", dijo al programa matutino del canal Sky News.
En uno de los países más castigados de Europa por la pandemia, con más de 146.600 muertos confirmados por covid-19, el gobierno de Johnson fue muy criticado por su errática gestión en el principio de la crisis sanitaria.
Ahora, el Reino Unido, con 68 millones de habitantes, ve propagarse como la pólvora los casos de la nueva variante del coronavirus, aún más contagiosa.
- La gota que colma el vaso -
Según el ministro de Sanidad, Sajid Javid, el ómicron estaría infectando a unas 200.000 personas al día, aunque el número de nuevos casos detectados el martes era oficialmente de 59.610.
Para evitar colapsar los hospitales, el ejecutivo se marcó el titánico propósito de ofrecer una vacuna de refuerzo a todos los adultos antes de fin de año.
Esto implica un millón de inyecciones diarias, un fuerte desafío logístico. Pero Johnson vio su popularidad dispararse con el éxito de la primera campaña de vacunación y espera repetir la proeza cuando se ve fragilizado por escándalos como las supuestas fiestas de Navidad en Downing Street el año pasado, pese a la prohibición por la pandemia, y acusaciones de amiguismo y corrupción.
El primer ministro causó indignación recientemente al intentar cambiar las normas parlamentarias para ayudar a un diputado conservador, Owen Paterson, que presionó a miembros del gobierno para defender intereses de dos empresas que le pagaban.
El jueves se celebran legislativas parciales en North Shropshire para reemplazar a Paterson, que dimitió, y todo el país tiene puestos los ojos en esa pequeña circunscripción rural del centro de Inglaterra.
Si los conservadores pierden este bastión tradicional en lo que se ha convertido en un plebiscito sobre Johnson, podría ser la gota que colma el vaso del descontento interno.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
