La movilización contra el golpe de Estado no decae en Birmania y este viernes una multitud volvió a salir a las calles, pese a las numerosas detenciones ordenadas por la junta militar.
Las nuevas sanciones de Estados Unidos contra los generales por el golpe de Estado del 1 de febrero que depuso al gobierno civil de Aung San Suu Kyi no parecen surtir efecto en los militares.
Más de 350 personas –políticos, militantes, miembros de la sociedad civil, monjes y periodistas– están actualmente detenidas, según indicó la ONU en una sesión extraordinaria de su Consejo de Derechos Humanos, que consideró “inaceptable” el uso de la violencia contra los manifestantes.
En Rangún, médicos, estudiantes y trabajadores del sector privado se manifestaron por una de las grandes avenidas de la capital económica.
Muchos iban ataviados con los colores rojos de la Liga Nacional para la Democracia (LND), el partido de Aung San Suu Kyi, y otros portaban retratos de la exdirigente de 75 años, detenida desde hace 12 días.
“No volveremos al trabajo hasta que se restablezca el gobierno civil de +Mother Suu+. Poco importan las amenazas”, declaró a la AFP Wai Yan Phyo, un medico de 24 años, antes de que la muchedumbre se dispersara antes del anochecer.
Bailes antigolpe
Otras manifestaciones se produjeron en varias ciudades, con jóvenes cantando rap y ejecutando “bailes antigolpe”. Las protestas fueron globalmente pacíficas, aunque la tensión era palpable.
Este viernes, las fuerzas de seguridad dispararon balas de goma para dispersar brutalmente una sentada en el sur del país, según un periodista de la AFP. Al menos cinco personas fueron detenidas.
El martes, la policía abrió fuego contra los manifestantes y causó varios heridos. Una mujer, que recibió un disparo en la cabeza, está en estado crítico.
Aún así, cientos de miles de birmanos salieron de nuevo a la calle para exigir la liberación de los detenidos, el fin de la dictadura y la abolición de la Constitución de 2008, muy favorable al ejército.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
