El homicidio de la periodista mexicana Regina Martínez, ocurrido en México en abril de 2012, es objeto de una investigación del consorcio internacional de periodistas Forbidden Stories, divulgada este domingo.
En la primera entrega de la investigación denominada “Proyecto Cartel”, el semanario Proceso, donde la periodista colaboró hasta su muerte, señala que el gobierno de Javier Duarte en el estado de Veracruz (2010-2016) “desplegó una operación política, mediática y jurídica para imponer a toda costa la versión de que Regina Martínez fue asesinada por dos hombres a los que abrió las puertas de su casa y le robaron”.
Hasta el momento, solo hay una persona en prisión por el homicidio, Jorge Antonio Hernández “El Silva”, y para la fiscalía general de México el móvil del crimen es todavía un robo, sin que “exista dato alguno que vincule los hechos con su actividad periodística”, de acuerdo con el reporte.
La indagatoria por el homicidio de la periodista –quien publicó los excesos del gobierno de Duarte, actualmente en prisión acusado de corrupción, y su antecesor Fidel Herrera (2004-2010)– fue manipulada por las autoridades locales, según Proceso.
Laura Borbolla, quien dirigía en ese entonces la fiscalía especializada en delitos contra la prensa (FEADLE), señaló al semanario sus dudas sobre la resolución del caso que dieron en ese momento las autoridades.
“Las autoridades ministeriales de Veracruz impusieron todo tipo de obstáculos a la FEADLE”, dice Proceso. “Yo sí he tenido siempre la duda razonable de si ‘El Silva’ realmente la mató”, dijo Borbolla a la revista.
Proceso denunció también que “hubo un particular interés de parte del gobierno de Javier Duarte y operadores afines por divulgar ampliamente la versión oficial sobre los presuntos asesinos y la resolución del crimen”.
Señala que un artículo del sitio El Golfo Veracruz fue ampliamente difundido en Twitter con una serie de cuentas falsas: “El PGJ (fiscal local) aclara el homicidio de la corresponsal de Proceso Regina Martínez”.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
