"Eres un guerrero, sólo necesitas un poco de tiempo", dice una enfermera portuguesa para animar a uno de los 25 pacientes con covid-19 que llenan totalmente la unidad de cuidados intensivos del Hospital Sao Joao, en Oporto.“A partir de ahora, para responder a una curva epidemiológica que sigue aumentando, tendremos que ocupar otros lugares del hospital”, se inquieta el doctor José Artur Paiva, director del servicio de cuidados intensivos de este hospital, que es un referente para todo el norte de Portugal.
Es en esta región donde la segunda ola de la pandemia golpea con más fuerza a este país; en cambio, en la primavera boreal, había logrado evitar la sobrecarga de sus hospitales gracias a un confinamiento temprano, pues el virus llegó más tarde que en otras partes de Europa.
“Volvemos a tener un ligero retraso este otoño. Es una ventaja, porque nos da más tiempo para prepararnos, pero tenemos que hacerlo”, recalca el Doctor Paiva, cuyo hospital tuvo que pasar al tercer nivel de un plan de contingencia de cuatro niveles y cuyo sexto piso se reservó para los casos más críticos.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
