El Parlamento de Venezuela vivió ayer una caótica jornada marcada por la violencia y el enfrentamiento entre dos directivas, a primera vista contrarias al presidente Nicolás Maduro, que se disputan el liderazgo del único poder que controla la oposición en el país.
El líder opositor apeló ayer a la protesta callejera para rechazar la "toma" de la sede del Parlamento, luego de que el oficialismo y una pequeña parte del antichavismo haya escogido al diputado Luis Parra al frente de una directiva que le disputa el liderazgo de la Cámara a Guaidó.
.Sin él y sin varias decenas de legisladores que le respaldan, el diputado Luis Parra, que hace semanas se vio envuelto en un escándalo de corrupción que le valió la expulsión de su partido, y que se declara opositor, aseguró que fue electo como jefe del Parlamento con el apoyo del chavismo, que gobierna desde 1999.
Pero Guaidó declaró esa sesión como nula y lideró otra, en la que resultó reelegido como líder del Legislativo con 100 de los 167 votos en juego.
Ambas directivas llamaron a sesiones, pero a los diputados opositores, más de 100 según las cuentas que entregó Guaidó más temprano, un cordón de la Policía militarizada les impidió el paso al Palacio Legislativo, al que llegaron en una caravana de autobuses y vehículos particulares.
En paralelo, Parra y quienes le apoyan –poco más de 40 diputados según la oposición– celebraron una sesión en la que debatieron sobre la escasez de combustible en el país, que cuenta con los mayores depósitos de petróleo en el mundo y cada vez es más difícil conseguir gasolina para vehículos automotores.
Con este panorama, los opositores se abrieron paso a la fuerza luego de varios minutos de forcejeos con las fuerzas de seguridad e ingresaron finalmente al hemiciclo de sesiones, no sin que antes Parra abandonara el pleno y se dirigiera a su despacho.
En su camino, se topó con varios diputados opositores, entre ellos el anterior segundo vicepresidente del Parlamento, Stalin González, quien intentó, sin éxito, encararlo.
La oposición, después de abrirse paso también a la fuerza hasta el pleno, celebró una sesión en la que denunció la toma del Palacio Legislativo por las fuerzas de seguridad y ratificó a Guaidó como su líder, luego de juramentarlo de nuevo como presidente interino de Venezuela.
"En nombre de los que hoy no tienen voz, de esas madres que lloran a sus hijos en la lejanía (...), en nombre de Venezuela, juro cumplir con los deberes de presidente encargado y buscar solución a la crisis para vivir con dignidad", dijo Guaidó con su mano derecha sobre la Carta Magna vigente.
Hace casi un año, Guaidó dijo ante cientos de miles de simpatizantes en Caracas que asumía las competencias de la Presidencia encargada de Venezuela, en vista de la "usurpación" que, aseguró entonces y aún ahora, hace Maduro del Ejecutivo.
La oposición cimentó esta decisión en la interpretación que hizo de varios artículos de la Constitución, que establecen que el poder Ejecutivo recae en el líder del Parlamento en caso de falta absoluta del presidente.
