Una fiscala peruana pidió que el exlegislador Kenji Fujimori sea condenado a 12 años de cárcel por presuntamente haber intentado comprar votos para evitar la destitución del expresidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018).
La fiscala adjunta suprema, Bersabeth Revilla, acusó a Kenji Fujimori de la presunta comisión de los delitos de cohecho activo genérico propio y tráfico de influencias agravado, cometidos junto con los también excongresistas fujimoristas Guillermo Bocangel y Bienvenido Ramírez, así como su exasesor Alexei Toledo.
Solicitó 12 años de prisión para Bocángel y 11 años para Ramírez, y que los cuatro implicados en su acusación afronten el proceso con comparecencia restringida.
En su acusación, presentada ante el juez supremo de investigación preparatoria Hugo Ñúnez, la fiscala señala que Kenji habría llegado a un acuerdo con Kuczynski para evitar su destitución a inicios de 2018 tras el indulto que le concedió a su padre, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), el 24 de diciembre de 2017. La investigación de este caso fue formalizada en junio de 2018 por el entonces fiscal general peruano Pablo Sánchez.
