Al menos 92 personas murieron y 128 resultaron heridas ayer por la explosión de un vehículo bomba en un puesto de control a las afueras de Mogadiscio, en la concurrida intersección que conecta la capital somalí con la localidad de Afgoye, según fuentes médicas.
Estas son las últimas cifras proporcionadas a EFE por el doctor Nasra Ali, del Hospital Medina, quien advierte que muchos de los heridos se están muriendo por la escasez de bolsas de sangre.
Entre los muertos hay al menos 17 estudiantes de la Universidad privada de Benadir, quienes atravesaban el cruce en minibús en el momento del trágico incidente. También han perdido la vida dos ingenieros de nacionalidad turca, trabajadores de la empresa Construcciones En-Ez encargada de las obras en esta carretera; según confirmó la embajada en Mogadiscio.
"Nuestra ambulancia llegó la primera. Nos encontramos cuerpos desperdigados y personas heridas. Algunos de los cuerpos habían sido quemados vivos", relató a Efe Abshir Mohamed Amina, uno de sanitarios de Aamin sobre el terreno. El atentado tuvo lugar cuando un presunto suicida hizo estallar una especie de miniván cerca de una oficina de impuestos, en el puesto de control utilizado por los vehículos que salen y entran a Mogadiscio desde la ciudad de Afgoye.
