Tras diez años de juicio, ayer fueron condenados a cadena perpetua en Filipinas tres de los principales acusados por la masacre de Ampatuan, donde fueron asesinadas 58 personas, entre ellas 32 reporteros, en la mayor matanza de periodistas de la historia ocurrida el 23 de noviembre de 2009.
Los hermanos Andal Jr Ampatuan y Zaldy Ampatuan, y su pariente Anwar Ampatuan, recibieron la sentencia de cadena perpetua, hasta 40 años -de los que ya han cumplido diez-, tras ser declarados culpables por 57 delitos de asesinato.
No se les pudo acusar del asesinato del periodista Reynaldo Momay, ya que su cuerpo nunca se encontró en la fosa común donde se enterró a las víctimas, aunque sí su ropa y carné de identidad.
El tercer hermano Ampatuan, Sajid, fue absuelto junto con otros miembros del clan y varios policías por falta de evidencias que probaran su implicación en el plan para acometer el más sangriento episodio de violencia electoral en Filipinas.
