El Gobierno de Costa Rica deploró ayer el "asedio y la intimidación" de la que son víctimas un grupo de madres de presos políticos en Nicaragua y condenó la represión y la violencia en ese país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica pidió un "cese a los actos represivos contra la población nicaragüense, que se restituyan y garanticen los derechos de manifestación, libertad de prensa y expresión".
"Costa Rica deplora el asedio y la intimidación de la que son víctimas las madres de los presos políticos del Gobierno de Daniel Ortega, las cuales alcanzan su octavo día en huelga de hambre, pidiendo la liberación de sus hijos".
Costa Rica hizo un llamado para que se retome la vía del diálogo, de modo que el Gobierno y la oposición puedan "negociar una salida a la crisis que garantice el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos, y de sentar las bases para las elecciones".
