La matanza en el norte de México de nueve miembros de una comunidad mormona, entre ellos seis niños, exhibe una vez más las flaquezas de seguridad del país y ha llevado al presidente estadounidense, Donald Trump, a ofrecer una inaudita ayuda militar para acabar con los cárteles.
En otro día negro en un México tristemente habituado a la violencia, el lunes 4 se registró una cruel matanza cuando un grupo armado asesinó a nueve miembros de una comunidad mormona, los LeBarón. El suceso también dejó seis menores lesionados y una niña desaparecida, que fue hallada horas después.
La violencia fue tal que, en palabras de la fiscal del estado de Sonora en entrevista radiofónica, Claudia Indira Contreras, se encontraron más de 200 casquillos de bala de distintos calibres. En imágenes compartidas en redes sociales, se observa un vehículo completamente calcinado, con lo que se presume que son restos humanos todavía humeantes.
