Presidentes y jefes de Estado a lo largo y ancho del continente africano felicitaron al primer ministro etíope, Abiy Ahmed, tras ganar el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos "para resolver el conflicto fronterizo con la vecina Eritrea", según detalló ayer la Academia noruega.
"Sus históricos esfuerzos encaminados a construir la paz han dado al mundo esperanza en un momento en que más que nunca se necesita liderazgo", afirmó en Twitter el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat.
Por su parte, la presidenta de Etiopía desde octubre de 2018, Sahle-Work Zewde, y única mujer que ocupa este puesto en África tras la renovación paritaria del Gobierno iniciada por el propio Ahmed, aprovechó la ocasión para instar a todos los etíopes a seguir trabajando "por la paz y la prosperidad" también en el Cuerno de África y el resto del continente.
El presidente de Suráfrica, Cyril Rampahosa, aseguró en un comunicado que este premio "centra la atención mundial en el incesante progreso" de África hacia "la paz y la estabilidad", y felicitó tanto a Etiopía como a Eritrea por haber abierto "nuevas posibilidades de cooperación, integración y desarrollo".
En estos mismos términos se manifestaron los líderes de países africanos como Nigeria, Liberia o Kenia; este último en palabras del presidente Uhuru Kenyatta, que describieron a su homólogo etíope como "un defensor implacable de la paz, la estabilidad y la prosperidad".
"Es un merecido ganador y he disfrutado trabajando con él a fin de fortalecer la cooperación regional", tuiteó por su parte el presidente de Somalia, Abdullahi Mohamed.
Asimismo, el secretario general de la ONU, António Guterres, destacó el símbolo de inspiración que Abiy representa para todo el continente, tras poner fin con un histórico acuerdo de paz en 2018 a un enfrentamiento militar de 20 años a raíz de la secesión de Eritrea de Etiopía, en 1993.
