El Papa Francisco denunció ayer el fuego por intereses, "como el que recientemente ha devastado la Amazonia", durante la misa del apertura del Sínodo de los obispos, que desde hoy, 7 de octubre, y durante 20 días abordará las problemáticas de la región.
El Papa también lamentó "las veces que ha habido colonización en vez de evangelización" y advirtió ante "la avidez de los nuevos colonialismos".
Francisco ofició esta jornada una misa en la basílica de San Pedro con los participantes del Sínodo, los 185 de los llamados padres sinodales, entre ellos 113 llegados de los nueve países amazónicos: Guyana francesa, República Cooperativista de Guyana, Surinam, Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, Bolivia y Perú.
También participaron algunos de los cerca 80 expertos, auditores e invitados especiales que debatirán hasta el 27 de octubre, entre ellos algunos líderes indígenas. En su homilía, Francisco habló a los fieles del don que han recibido que es "un fuego, es un amor ardiente a Dios y a los hermanos"
Y que "cuando los pueblos y las culturas se devoran sin amor y sin respeto, no es el fuego de Dios, sino del mundo".
Al respecto, lamentó las veces en las que el "don de Dios no ha sido ofrecido sino impuesto".
"Cuántas veces ha habido colonización en vez de evangelización. Dios nos guarde de la avidez de los nuevos colonialismos", afirmó y se refirió al "fuego aplicado por los intereses que destruyen, como el que recientemente ha devastado la Amazonia, que no es el del Evangelio". "El fuego de Dios es calor que atrae y reúne en unidad", concluyó.
El fuego, "se alimenta con el compartir, no con los beneficios. El fuego devorador, en cambio, se extiende cuando se quieren sacar adelante solo las propias ideas, hacer el propio grupo, quemar lo diferente para uniformar todos y todo", señaló.
