El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril de 2018 en Curitiba por delitos de corrupción, desistió ayer del beneficio de ir al régimen semiabierto al que tenía derecho por progresión de la pena y optó por un pedido de restablecimiento pleno de su libertad.
"El expresidente Lula está consciente de su derecho de pedir la progresión de régimen, pero optó por no presentar el pedido porque busca el restablecimiento de su libertad plena", señaló el abogado del exgobernante Cristiano Zanin Martins.
De acuerdo con el abogado defensor, Lula pretende "el reconocimiento de que fue víctima de procesos corrompidos por nulidades, como la sospecha de (parcialidad) del exjuez Sergio Moro", actual ministro de Justicia del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro y quien condenó a Lula.
