El planeta sigue perdiendo sus bosques de una manera "creciente" y "devastadora", advirtió ayer un grupo de científicos que recrimina a la comunidad internacional no haber cumplido los compromisos adquiridos en la Cumbre del Clima celebrada en la ONU en 2014 para revertir esta situación.
"Cinco años después de la promesa histórica de reducir a la mitad la tasa de pérdida de bosques naturales y restaurar 150 millones de hectáreas de tierras para el año 2020, el estado mundial de los bosques ha empeorado drásticamente", asegura un informe coordinado por la ONG Climate Focus, que encabeza una coalición de 25 oenegés.
Brasil, Bolivia, Colombia y Perú son los países que protagonizaron mayores pérdidas de bosques en el último lustro, destacando la deforestación en la Amazonía brasileña, donde se incrementó un 88% en junio de este año respecto al de 2018.
El 23 de septiembre de 2014, concluía en Nueva York una cumbre del clima en la que se selló una declaración adoptada por 32 países y decenas de empresas para reducir a la mitad la pérdida de bosques en 2020 y detenerla totalmente en 2030.
El texto preveía también recuperar más de 350 millones de hectáreas de tierras degradadas en todo el mundo.
"Cinco años después, estamos perdiendo la batalla", dijo ayer en una conferencia de prensa telefónica Craig Hansen, vicepresidente del Instituto World Resources.
Para Hansen, si no se frena la deforestación y se restauran las zonas degradadas, no se podrá revertir el cambio climático.
Según estos expertos, la "Declaración de Nueva York sobre los Bosques" sirvió para poco y, en las últimas dos décadas, solo se restauraron 27 millones de hectáreas de bosque.
Sus conclusiones, anunciadas en vísperas de la Cumbre del Clima en Naciones Unidas, que se celebrará el próximo 23 de septiembre, apuntan a que, pese a dicho esfuerzo, la tasa anual total de pérdida de superficie arbórea se incrementó en un 43%, "alcanzando más de 26 millones de hectáreas por año, un área del tamaño del Reino Unido".
Además, resalta que esta deforestación se cebó con los bosques tropicales de la Amazonía y la Cuenca del Congo, cuyas pérdidas entre 2001 y 2015 representan el 90% de la deforestación a nivel mundial.
