El Gobierno brasileño modificó el decreto promulgado el jueves 29 mediante el cual se prohibía durante los próximos 60 días el uso de fuego para preparar las siembras en todo el país, pero mantuvo la disposición para la Amazonia, afectada por los peores incendios registrados en los últimos años.
La modificación del decreto, publicada en una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Unión, permite el uso de fuego para fines agrícolas en regiones por fuera de la llamada 'Amazonia Legal', integrada por ocho estados del occidente y centro del país, además de una parte de Maranhao, en el Nordeste.
El nuevo decreto establece que la prohibición del jueves, que tenía como objetivo evitar que surjan nuevos focos de llamas, en momentos en que las autoridades empiezan a controlar los incendios que han alarmado a la comunidad internacional, no se aplica por fuera de la Amazonia "cuando sean necesarios para la cosecha".
La tala y quema de los terrenos es una práctica común, usada hasta por los indígenas, que permite preparar la tierra para las siembras, como en el caso de la caña de azúcar, en San Pablo, y en la Amazonia brasileña estaba permitida bajo determinadas normas, que han quedado suspendidas durante los próximos 60 días.
El Gobierno brasileño, responsable por cerca del 70 % de los siete millones de kilómetros cuadrados que abarca la Amazonia, informó el miércoles que los focos de incendios han comenzado a disminuir, aunque no presentó datos sobre la totalidad de la región.
Las autoridades, que fueron movilizadas a la región por el Gobierno del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en una reacción a las críticas internacionales, solo presentaron estadísticas concretas sobre el estado de Rondonia, fronterizo con Bolivia, donde también las llamas consumen parte de las selvas amazónicas.
