Un francotirador de la Policía de élite de la ciudad brasileña de Río de Janeiro abatió ayer a un secuestrador que mantenía como rehenes a los ocupantes de un autobús.
De acuerdo con un informe preliminar de la Policía Militarizada (PM) en el lugar de los hechos, el hombre enmascarado, que estaba armado, murió cuando era trasladado en un ambulancia a un hospital próximo.
Antes del desenlace, el hombre, que había amenazado con incendiar el autobús, que tenía 37 ocupantes, había liberado a cuatro mujeres y dos hombres.
Según las primeras informaciones, el arma de fuego usada por el secuestrador era de juguete, pero portaba un cuchillo y un galón de gasolina con los que intimidaba a los pasajeros.
El hombre fue impactado cuando se puso en la puerta del autobús, profirió algunas palabras a los negociadores de la Policía e intentaba volver al interior del vehículo. En la acción del francotirador se escucharon tres disparos, de acuerdo con los medios que estaban en el lugar de los hechos.
