El presidente de Perú dio ayer un golpe de autoridad ante el Congreso y se mostró dispuesto a recortar su mandato en un año, tras considerar que las reformas políticas que presentó para combatir a la corrupción en su país no han sido aprobadas tal como las planteó ante el Legislativo.
En un escenario cargado de rumores ante la tensión permanente entre el Ejecutivo y el Congreso, que domina el partido fujimorista Fuerza Popular, Vizcarra sorprendió a todos al proponer que se adelanten para el próximo año las elecciones generales que debían celebrarse en 2021, el año del bicentenario de la independencia.
"Propongo una salida a esta crisis institucional y presento al Congreso una reforma constitucional de adelanto de elecciones generales, que implica el recorte del mandato congresal al 28 de julio de 2020. De igual modo, en esa reforma se solicita el recorte del mandato presidencial a esa misma fecha", informó.
