Unos inmensos jardines que recuerdan a las pinturas impresionistas de finales del siglo XIX se erigen al suroeste de Londres desde hace 260 años. Kew Gardens, el mayor jardín botánico británico, celebra este año su aniversario poniendo en valor la riqueza de su colección y la importancia de su trabajo. En los jardines, que fueron declarados Patrimonio mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2003, se respira un respeto profundo por un paisaje centenario que atrae cada año a casi 2 millones de visitantes a pasear por sus más de 100 hectáreas.
