Un solo día después de las elecciones generales anticipadas, Grecia tiene ya un nuevo primer ministro. Con la mayoría absoluta de los escaños en la mano el líder de la conservadora Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, juró ayer el cargo y tomó así el relevo de Alexis Tsipras.
En la tradicional ceremonia en el palacio presidencial, Mitsotakis juró siguiendo la fórmula religiosa –Tsipras y casi todo su gabinete la rechazaron en 2015–, con la mano sobre la Biblia y ante el arzobispo de Atenas, Jerónimo II, y varios representantes de la iglesia ortodoxa.
"Juro en el nombre de la santísima e indivisible Trinidad respetar la Constitución y las leyes", dijo Mitsotakis ante el presidente del país, Prokopis Pavlópulos, y de su esposa y tres hijos.
En una breve declaración antes de dirigirse al Palacio de Maximu la sede del Gobierno- donde Tsipras le esperaba para el traspaso, Mitsotakis repitió el mensaje que ya había lanzado en la noche electoral: "El pueblo nos ha dado un mandato fuerte para cambiar el país. A partir de hoy empezamos a trabajar duro. Confío plenamente en nuestra capacidad de estar a la altura de las circunstancias". dijo.
