Las manifestaciones violentas durante tres días en Honduras dejaron al menos tres muertos, decenas de lesionados y detenidos y pérdidas millonarias por daños a la propiedad privada y pública, según empresarios y fuentes del Gobierno.
Entre miércoles y viernes dos personas murieron en Tegucigalpa y otra en el occidental Departamento de La Paz, durante manifestaciones violentas, de las que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, volvió este sábado a acusar a la oposición.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos en Honduras pidió el viernes a las autoridades que se haga una investigación "pronta e imparcial" de los hechos violentos registrados durante tres días. En lo económico, las pérdidas durante los tres días de protestas, con paros incluso de centenares de transportistas de carga y de más de un centenar de policías exigiendo conquistas sociales, son "millonarias", según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y las Cámaras de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (centro) y Cortés (norte). Durante las protestas hubo incendio de vehículos, saqueos y roturas de cristales en restaurantes de comidas rápidas, comercios de electrodomésticos, alimentos, oficinas públicas, un paro de más de un centenar de transportistas de carga y una rebelión de decenas de agentes especiales "Cobras", de la Policía Nacional, que exigían conquistas sociales incumplidas por la Secretaría de Seguridad.
