Un fallo en el transporte de energía eléctrica provocó que Argentina se despierte ayer, que se celebraba el Día del Padre y elecciones en cuatro provincias, con un histórico apagón del que se fue recuperando poco a poco y que ya es objeto de investigación.
Las casas y calles quedaban en completa oscuridad, y no fue hasta tres horas después que se informó que la situación comenzaba a normalizarse "lentamente" en el país.
El repentino corte de luz — que afectó también a Uruguay y zonas de Paraguay— provocó que los trenes y el metro fueran suspendidos en Buenos Aires, aunque se salvaron los principales aeropuertos por contar con generadores propios.
El apagón afectó también a la distribución de agua potable, lo que llevó a la empresa encargada del suministro hidráulico en la capital y su populoso cinturón urbano -que aglutinan a 13 de las 40 millones de personas que viven en Argentina- a pedir a los usuarios llevar a cabo un consumo racional en sus domicilios.
