Aunque el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador había rechazado enjuiciar a sus predecesores por corrupción, fue una denuncia presentada por su Gobierno la que ha derivado en la orden de aprehensión contra Emilio Lozoya, exdirector de la petrolera estatal Pemex. López Obrador negó una "persecución política" contra Lozoya y atribuyó el orden de arresto a una investigación iniciada por el anterior Gobierno, presidido por Enrique Peña Nieto (2012-2018).
