Un tribunal de Turquía condenó ayer a 47 cadenas perpetuas a cada uno de los cuatro autores de un atentado en Estambul, en diciembre de 2016, que causó 47 muertos.
El ataque se produjo con dos coches bomba en la entrada del estadio de fútbol del Besiktas durante una noche del derbi local.
Entre los muertos había 38 agentes de la policía local, mientras que otras 200 personas resultaron heridas.
El tribunal Penal de Estambul impuso 47 cadenas perpetuas a cada uno de los cuatro autores del ataque, mientras que los otros 14 acusados por su relación con el ataque recibieron una pena cada uno de cadena perpetua.
El ataque, que tenía como objetivo las fuerzas de seguridad turcas, fue reivindicado por el grupo Halcones de la Libertad de Kurdistán (TAK), una escisión más radical de la guerrilla kurda Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
En 2016 TAK perpetró nueve atentados contra civiles y miembros de las fuerzas de seguridad turcas, con unas 120 víctimas mortales.
PENAS MAYORES
Un tribunal turco ha condenado el lunes 13 de mayo a 53 veces la cadena perpetua a Yusuf Nazik, acusado de haber coordinado el atentado en la ciudad turca de Reyhanli, en mayo de 2013, que causó 52 muertos.
Nazik fue hallado culpable de haber planificado el atentado, cometido con dos coches bombas contra la alcaldía y el edificio de correos en Reyhanli, una ciudad de 60.000 habitantes situada a 5 kilómetros de la frontera siria, en la provincia de Hatay.
El acusado fue penado con una cadena perpetua por cada víctima mortal y otra por intento de "romper la integridad del Estado", amén de varios miles de años por causar heridas a 130 personas, posesión de explosivos, daños materiales y pertenencia al grupo armado ultraizquierdista turco THKP/C, señala la agencia turca Anadolu. En septiembre pasado, agentes de los servicios secretos turcos identificaron a Nazik en la ciudad portuaria de Latakía -en una zona bajo control del régimen de Damasco en el norte de Siria-, lo secuestraron y lo trasladaron a Turquía para ser juzgado.
