El fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, renunció ayer a su cargo como consecuencia de la decisión de la Justicia Especial para la Paz (JEP) de no extraditar a Estados Unidos por narcotráfico al exjefe de las FARC Jesús Santrich, una dimisión a la que se sumó la vicefiscal, María Paulina Riveros. "Mi conciencia y mi devoción por el Estado de Derecho me lo impiden, por ello he presentado renuncia irrevocable al cargo de fiscal general de la nación", dijo.
