La nueva escalada de violencia por el disparo de más de 600 cohetes desde Gaza y los bombardeos de respuesta de Israel causaron hasta ayer al menos 25 muertos: 4 civiles israelíes y 21 palestinos en la franja, de los que 12 eran milicianos.
En una jornada marcada por la tensión, los mensajes de alerta de cohetes hacia las localidades israelíes periféricas a Gaza no pararon de sonar en el teléfono de Dikla Diane, una joven de 27 años de Ashkelón, a menos de 40 kilómetros de la franja, una de las zonas calientes donde en las últimas horas murieron cuatro personas.
La respuesta israelí se extendió sobre más de 250 objetivos militares en la franja, incluidas cinco residencias de comandantes de las milicias palestinas en las que guardaban armas y un bombardeo selectivo dirigido a matar "a un responsable de la transferencia de efectivo a gran escala de Irán a organizaciones terroristas de Gaza".
