TRÍPOLI. La comunidad internacional intensificó ayer sus llamamientos al diálogo al mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte de Libia, quien respondió redoblando su ofensiva en el este y el sur de la capital.
Unidades del Ejército Nacional Libio (LNA), la milicia bajo el liderazgo del controvertido mariscal, penetraron varias decenas de kilómetros por el eje sur y asumieron el control del antiguo aeropuerto internacional de Trípoli, en desuso desde hace años.
