PARÍS. El G7 decidió actuar contra el riesgo de dispersión de los combatientes extranjeros que fueron a luchar con grupos yihadistas en Siria e Irak, aunque mantiene diferencias en si es preferible que se queden allí o repatriarlos a sus países de origen.
Los ministros del Interior de los siete países más ricos, acordaron una batería de medidas para reforzar el seguimiento de esos terroristas y de sus familias, como dispositivos para identificarlos con sus datos biométricos.
