El exprimer ministro de Malasia, Najib Razak, se sentó ayer en el banquillo de los acusados en el inicio del proceso por el multimillonario desfalco en el fondo estatal 1MDB, una de las mayores tramas de corrupción institucional del mundo.
El exmandatario, de 65 años, acumula 42 cargos relacionados con el desvío de dinero de 1Malaysia Development Berhard (1MDB) desde que el escándalo propiciara su caída del poder en las elecciones de mayo del año pasado. Tras varias maniobras de dilación por parte de sus abogados y arropado por un puñado de seguidores, Najib compareció finalmente ante el Tribunal Superior, en Kuala Lumpur, para rendir cuentas por las siete primeras acusaciones.
"Este juicio es el primero de una serie de procesos de cleptocracia relacionada con 1MDB", dijo el fiscal general, Tommy Thomas, en su presentación de los hechos, según una copia de su intervención.
