El Gobierno del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, logró anular en la justicia una cautelar que impedía conmemorar hoy domingo los 55 años del golpe de Estado de 1964, que abrió paso a una régimen militar que se prolongó durante 21 años.
La conmemoración de esa fecha había sido prohibida el viernes por un tribunal de Brasilia pero, ayer, la Abogacía General, que representa al Estado ante la justicia, informó de que otro juzgado anuló esa decisión, que había sido tomada en forma cautelar.
El asunto ha desatado este año una polémica particular, pues es la primera vez, desde que el país recuperó la democracia, en 1985, que la fecha se recuerda con un militar en el poder . Bolsonaro es capitán de la reserva del Ejército y desde que está en la vida política enaltece la época de gobiernos militares, sobre la cual niega que haya sido una dictadura, pese a que en ese período no hubo elecciones, unas 400 personas murieron o desaparecieron y miles fueron perseguidas, torturadas o forzadas al exilio.
