El argentino Leo Messi resolvió el derbi para Barcelona (2-0) en los últimos veinte minutos, ante un Espanyol que aguantó el tipo durante buena parte del choque, pero que fue incapaz de acercarse con peligro a la meta defendida por Ter Stegen.
Rubi ya advirtió en la víspera de que tenía un plan para ganar en el “Camp Nou” y sorprendió alineando una defensa con tres centrales, optando por regalar las bandas al conjunto azulgrana para cerrar los pasillos interiores.
La apuesta le salió bien durante muchos minutos, pues al Barza, pese a dominar con claridad, le costó generar ocasiones de peligro.
El partido llegaba a la hora y era el momento de agitar los onces. Valverde sacó a Malcom y Sergi Roberto, por Arthur y Semedo, y Rubi, a Wu Lei y Sergio García, por Borja Iglesias y Melendo.
