El número de personas asesinadas el sábado 23 en un ataque contra el poblado de Ogossagou, en el centro de Mali, asciende ya a 135 personas, todos ellos de etnia peul, asesinados presuntamente por cazadores de etnia bambara conocidos tradicionalmente como "donzos".
Autoridades locales informaron a EFE que, hasta el momento, han enterrado a 90 de los muertos, pero queda medio centenar de cadáveres, totalmente calcinados, aún por inhumar.
Entre las víctimas de este poblado de pastores de la región de Mopti hay numerosos ancianos, mujeres y niños, que no pudieron escapar a los donzos que habían rodeado el poblado y quemado cerca de 400 viviendas.
El presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, convocó un consejo de ministros extraordinario y ordenó una investigación sobre esta matanza de civiles, la más grave de los últimos años.
En la zona se esperaba ayer a una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja que también va a formar parte de la investigación, supuestamente al lado del gobierno.
